La televisión del futuro
El progresivo y constante desarrollo de Internet contribuirá a una televisión del futuro, tras generar cambios que abarcan una multiplicidad de esferas y actividades, que otrora parecían haberse quedado en un compartimento estanco. Ya, hay varias opciones en la red para ver películas on line o ver TV on line, cada vez con mejor calidad y más velocidad de carga.

Una de las esferas de la vida cotidiana que Internet modificó abruptamente es la televisión. Este ámbito se encuentra en plena revolución, luego de que las nuevas tecnologías propiciaran la fragmentación de audiencias, como así también las posibilidades de que el público pudiera generar los contenidos audiovisuales para la televisión del futuro.
De este modo, quedará atrás el viejo modelo de la comunicación de masas, en el que toda la teleaudiencia está obligada a formarse, informarse y entretenerse con un mismo contenido.
El término radiodifusión, o broadcasting, y su direccionamiento hacia un público generalizado, será modificado por el narrowcasting, en el cual la difusión de contenidos será selectiva y las audiencias, masivas.
Asimismo, la aparición de diversos sitios en el espacio cibernético fomentará la producción y difusión de contenidos audiovisuales a través de redes digitales, en dónde la televisión y el video obtendrán un carácter privado y, a su vez, regirá la comunicación interpersonal, a partir de videoconferencias o los mensajes audiovisuales.
Por lo tanto, la generación incesante de canales y opciones llevará a la redefinición de los conceptos de espacio y servicio público.
En conclusión, el mundo tiene a la vuelta de la esquina el fin de la tiranía de la programación. La audiencia ya no estará supeditada a la grilla establecida por los canales, sino que podrá establecer su propio esquema de contenidos a partir de su acceso a la Web. Ya con la gran cantidad de portales que ofrecen ver películas on line o tv en directo, nos estamos acercando.
La pasividad del público parecerá un recuerdo pintado en sepia con la aparición de la televisión IP por Internet y la televisión del futuro. El estatismo será una tierra desierta, que se repoblará con un telespectador que elija el contenido o programa sin la tortura del horario de emisión. La televisión on line dejará de tener solo dueño: ahora será de los usuarios.